Recurrir a la ayuda de mi abogado fue un gran acierto. En mi cita en la Embajada Americana para la renovación de mi visa, pude observar cómo a algunas personas les rechazaban su solicitud. Al entregar mis documentos previamente elaborados y revisados, por mi abogado, fueron aceptados, dándome la renovación de mi visa con el máximo de años solicitados.